| (A propósito de la licencia para enseñar en la educación básica) José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP, Asesor Pedagógico y Sindical del SUTE Regional de Loreto, Perú. La mediocridad del parlamento peruano bajo la égida del fujimorismo (1990-2000) sigue incólume en el de los regímenes de la primera década del siglo XXI. No sólo la mediocridad, sino la impronta del espíritu y los intereses más vulgares del neoliberalismo en marcha. Miradas bien las leyes y cosas que produce este parlamento, no hay una ley importante que favorezca los verdaderos intereses de la nación ni de la mayoría del país. Ni se diga cuando nos referimos a la educación nacional, pues la nueva Ley General de Educación, la No. 28044, promulgada en el 2003, no ha hecho más que legalizar todo lo actuado en materia de privatización de la educación y la desregulación laboral de la docencia de la educación básica (inicial, primaria y secundaria). En ese marco de marcha ininterrumpida por la senda de la educación neoliberal (pragmatista, tecnocrática, mercantilista e individualista por antonomasia), acaba de ser promulgada la Ley No. 29510 que permite la incursión masiva de profesionales diversos a las aulas de la educación básica, sin más requisito que el título profesional de enfermero, médico, ingeniero, contador, farmacéutico, antropólogo, sociólogo, abogado, psicólogo, etc., con una formación previa en algo de metodología. Profesionales y no profesionales en las aulas. No es ajena, en la historia de la educación moderna (desde el siglo XVIII por lo menos), la presencia de personas con una cierta instrucción en las aulas escolares, como maestros o preceptores (la denominación ya en desuso), explicable por la inexistencia de suficiente número de pedagogos, pues la misma pedagogía y la formación docente se desarrolló con bastante lentitud desde que en 1784 se creara en París la primera Escuela Normal para la formación de educadores. Este proceso fue más lento en los países colonizados y luego convertidos en repúblicas, como es el caso del Perú; pero no exclusivo, ya que en la propia Europa desarrollada, todavía en 1980 existían en las aulas profesores no titulados en pedagogía, lo que llevó a los gobernantes a proyectar la profesionalización completa de la carrera docente (Reforma 1984-1994 en los países de la UE de aquellos años). En el caso de la educación superior la presencia de profesionales de otras carreras es justificable, pues la docencia universitaria tiene que ver más con la investigación científica, el cultivo de la cultura, la creación y la difusión del saber en todas sus ramas, así como de las artes, de tal manera que la metodología no tiene la complejidad que significa orientar el aprendizaje en niños de cero a 16 años de edad, que requiere una formación especial de los docentes. Para eso se ha creado la pedagogía general y especializada. La pedagogía de la enseñanza superior tiene su propia dinámica. Los neoliberales, para sus fines mercantilistas, tratan de negar la formación pedagógico integral, profesional y no como "formación adicional" al conocimiento del contenido. Quien escribe estas líneas tuvo, en su educación primaria, solamente un pedagogo (Normalista) y los otros tres, con educación primaria, incompleta inclusive. En educación secundaria, sólo cinco de la veintena de profesores de los cinco años de estudios, eran profesores con título pedagógico y casi todos los restantes solamente tenían educación secundaria, pero hubo algunos sólo con primaria. Esta situación fue parte de la crisis histórica de la educación peruana y se prolongó hasta la década de los 80 con un porcentaje nada despreciable. Hoy estamos en condiciones de dar fin a este problema, pero el neoliberalismo, con criterios aparentemente plausibles, ha decidido prolongar y expandir la presencia de profesionales no pedagógicos en la docencia. La presencia de personas que provienen de profesiones ajenas a la pedagogía en las aulas, y las de quienes no han estudiado ninguna profesión, se explica, pues, por las limitaciones en la formación del número de maestros que han requerido las naciones, desarrolladas y subdesarrolladas. Es un proceso histórico y no la mera intromisión de legos en pedagogía. Por supuesto que, en cada país y en cada tiempo, este proceso anómalo se convirtió en una herramienta de apaciguar la desocupación de la juventud que salía de las aulas secundarias y de los profesionales que no alcanzaban ejercer su profesión por la estrechez del mercado laboral. Esta anomalía fue utilizada también, específicamente en el Perú, por políticos y burócratas de la administración de la educación, para ofrecer trabajo docente a cambio de prebendas y de apoyo electoral, haciendo de un gran sector del profesorado en actividad un instrumento de clientelismo. Si no queremos ir más allá de los cincuenta años atrás, debemos recordar los casos de los gobiernos de Acción Popular y del APRA, pero no solamente en el sector educación. La base neoliberal y la fundamentación legal. Quienes vienen criticando la Ley aludida (29510), señalan solamente la responsabilidad de los grupos políticos del parlamento que, por unanimidad, han determinado su aprobación para que sea promulgada por el Presidente de la República, ávido, como se sabe, de promover a los privados en todos los sectores de la economía y de los servicios. En realidad, la licencia que se da a los demás profesionales para ingresar a la docencia de la educación básica es parte de las políticas neoliberales de privatización y de desregulación laboral, es decir, de convertir a la educación en un instrumento al servicio del libre mercado. Como ya viene ocurriendo con los profesores seleccionados para el llamado Colegio Mayor Presidente de la República, su situación laboral será la de Contrato Administrativo de Servicios (CAS), sin derechos laborales y con una relación laboral casi nula con el Estado, por la naturaleza temporal del contrato. Desde el punto de vista legal de la normatividad educativa, el artículo 58º de la Ley General de Educación abre todas las ventanas a la desprofesionalización de la docencia, a la negación de la pedagogía como ciencia. Después de señalar que es requisito obligatorio el título pedagógico para ejercer la docencia, además de la necesidad de estar colegiado, en el mismo artículo dice que los demás profesionales pueden también ejercer la enseñanza en materias afines a su especialidad, precisamente como ocurría durante toda la República. Para justificar esta incursión de dichos profesionales, les exige una previa formación pedagógica o un postgrado en educación. Es decir, un profesional que no ha estudiado pedagogía puede hacer un postgrado lo más fácil por lo rápido) en algo que no ha estudiado a profundidad, como ha ocurrido con el actual Ministro de Educación, que siendo ingeniero industrial, dice que tiene un postgrado en educación. Por supuesto que los futuros maestros que vendrán de otras profesiones no tendrán mejor camino que el postgrado, tanta oferta que hay desde decenas de universidades privadas tipo "Alas Peruanas". ¡He aquí el negocio, mi querido Watson! La negación de la profesión docente y de la pedagogía. Es indudable que la ideología neoliberal en educación viene avanzando aceleradamente. Incluso introduciendo contradicciones en su propio discurso, como la existente entre la afirmación de que las medidas de capacitación y evaluación de docentes han mejorado la calidad educativa en el 2009, y la medida de abrir las aulas para los otros profesionales. Si la capacitación a los maestros titulados da buenos resultados, ¿por qué apelar a la desprofesionalización de la docencia si existen casi 200 mil maestros con título pedagógico sin trabajo? El neoliberalismo, con su pragmatismo rampante, no ve más que utilidad inmediata, aun cuando deba destruir, en la práctica, la propia ciencia de la pedagogía y, con ella, menoscabar más la profesión docente, ya no solamente con una ley que pomposamente es denominada de Carrera Pública Magisterial, sino con la presencia de profesionales que no pueden ejercer la carrera para la cual se han formado. En la década del fujimorismo tuvimos que hacer frente a decretos leyes, decretos legislativos y proyectos de Ley que establecían la posibilidad de ejercer la docencia por cualquier profesional, llegando al colmo de plantear "directores-gerentes" que no necesariamente fueran pedagogos. Esta tendencia neoliberal es recogida hoy en la Ley 29510. En el futuro, hoy mismo, por mandato de la Ley peruana 29510, debemos definir a la pedagogía como el proceso de adiestramiento en el menor tiempo posible para producir simples aprendizajes, al margen de los fines de la educación integral, científica, axiológica, desarrolladora e investigativa. La teoría del simple facilitador ha sido, por fin, plasmada en una Ley. ¿Es compatible la pedagogía con la "formación adicional" en ella para ejercer la docencia, como se viene afirmando? ¿Es más eficiente en la docencia básica un ingeniero químico que un pedagogo especializado en la enseñanza de las ciencias naturales? Hay una serie de preguntas que no pueden ser absueltas por los defensores de la desregulación laboral y de la desprofesionalización de la docencia. Las consecuencias prácticas y la vulgaridad. Abiertas las puertas a la docencia privada y pública para todo profesional que desee trabajar en las escuelas del Perú, veremos, por lo menos, dos grupos en fila india para postular al trabajo: por un lado, los profesionales sin trabajo, que siempre lo han hecho, incluso como choferes; por otro lado, los profesionales que, teniendo trabajo, requieren un "cachuelito" más para sus gastos adicionales, lo que también ha existido, pero que hoy se tornará una corriente más fuerte. En ambos casos, la "vocación" por la enseñanza no pasará de una mera pose para sobrevivir, es decir, el triunfo de la vulgaridad respecto a la educación. Veremos también al nuevo "ejército de educadores" matricularse en los postgrados para asegurar su presencia en las aulas, con estudios que no pasarán de meros rituales, especialmente en las universidades privadas, cuyos dueños se preparan a cosechar las ganancias por su "elevado" trabajo académico. No faltará el clientelismo político para la selección de los postulantes de otras profesiones, con los cuales se buscará el debilitamiento del sindicato de maestros. En el pasado, experimentamos la conducta antisindical de la mayoría de docentes provenientes de otras profesiones. No se necesita ser adivino para prever un mayor deterioro de la escuela pública y la expansión de la educación privada, no menos deteriorada que la pública en su acelerada expansión competitiva y su prédica individualista meramente empresarial. El Consejo Nacional de Educación, nuevamente, sigue jugando el papel de cohonestadora de todos los atropellos neoliberales, con su tesis del "consenso" y su intrascendente Proyecto Educativo Nacional que el APRA, sin mayor problema, lo adoptó como un pequeño truco para engañar a quienes quieren seguir siendo engañados. Le corresponde al magisterio organizado en su sindicato y a la intelectualidad progresista salir al frente de este nuevo atropello contra la escuela pública y contra el derecho a la educación de millones de niños y jóvenes del Perú. amazonayahuascaramos@yahoo.es |
sábado, 3 de abril de 2010
En defensa de la Pedagogía y la Educación Pública.
jueves, 25 de marzo de 2010
HONDURAS: LA DICTADURA CONTINUA
José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en América, ex Secretario General del SUTEP
Las fuerzas represivas del gobierno de Porfirio Lobo acaban de perpetrar otro asesinato: se trata del crimen cometido contra el dirigente socialista y dirigente sindical magisterial José Manuel Flores Arguijo, uno de los dirigentes socialistas más importantes del país centroamericano. Ocurrió el pasado 23 a las 4.15 de la tarde, mientras el dirigente se encontraba trabajando en el centro educativo de formación media (Secundaria).
Como ex Secretario General del Sindicato Único de los Trabajadores en la Educación del Perú (SUTEP) y actual Asesor Pedagógico y Sindical del SUTE Regional de Loreto, en la Amazonía peruana, no dudo en expresar, mediante estas líneas, nuestra solidaridad con el magisterio hondureño, con los socialistas del país de Morazán, con el sindicato de maestros al cual representaba el compañero y camarada José Manuel Flores.
La dictadura golpista no ha cesado
El golpe del 28 de junio del 2009 contra el gobierno de Zelaya, lo hemos dicho en un artículo, no se ha dado porque el ex Presidente había cometido desacato ante el mandato de la Corte Suprema, como interesada y mañosamente argumentaron Micheletti y la cúpula militar que ejecutó la orden de la burguesía neoliberal y del gobierno de Estados Unidos. Fue un golpe para erradicar la tendencia progresista que crecía en ese país y que se expresaba en las políticas gubernamentales del gobierno liberal de Zelaya, tanto en defensa de la soberanía nacional como a favor de las reivindicaciones de los trabajadores y del pueblo. Se buscó frustrar en Honduras el proceso de cambios económicos y sociales que se vienen produciendo en otros países de América Latina y El Caribe.
Pese a las grandes movilizaciones del pueblo hondureño, al movimiento de resistencia a la dictadura, en la que jugaron un papel importante los gremios magisteriales, las fuerzas neoliberales consumaron el golpe y prepararon, con la complicidad de Estados Unidos y de algunos gobiernos derechistas de América Latina, las amañadas elecciones de noviembre y el triunfo del empresario Porfirio Lobo, continuador de la dictadura y sus políticas neoliberales.
Esta dictadura legalizada viene realizando una política de represión contra los sectores democráticos, contra el movimiento popular, contra los trabajadores y sus dirigentes. Asesinatos, detenciones y juicios políticos se producen sin que los organismos internacionales, que dicen defender los derechos humanos, por lo menos se pronuncien. Quienes han levantado su voz contra Cuba a raíz de la muerte de un preso común erigido en “disidente político” y luego en “héroe”, parecen no ver lo que viene ocurriendo en Honduras. Por supuesto que la “democracia” hondureña de hoy es el máximo sueño de los “demócratas” como Vargas Llosa, César Hildebrant, Nicolás Linch, Alvarez Rodrich y otros “líderes de opinión” que aprovechan cualquier incidente provocado por los gusanos pagados por Estados Unidos para arremeter contra la “dictadura castrista”. Su odio de clase no le permite ven en Honduras sino la “democracia recuperada”, esa que pretenden para Cuba.
La resistencia continúa en Honduras
La muerte de Juan José refleja el clima de resistencia popular en Honduras. La dictadura burguesa de Porfirio Lobo ha premiado a los golpistas civiles y militares para consolidar su gobierno. Micheletti ha sido convertido en representante parlamentario vitalicio y los militares han sido eximidos de cualquier falta originada por el golpe. Pero, al mismo tiempo, la dictadura necesita apagar cualquier atisbo de resistencia, que la hay; amedrentar a quienes luchan por una Honduras soberana y con justicia social. No le queda sino la represión brutal.
Buscando su consolidación, para emprender con suficiente garantía de éxito las políticas económicas y sociales que recuperen los privilegios perdidos de la burguesía durante el gobierno de Zelaya, el gobierno neoliberal de Lobo ha trazado un plan de “pacificación” a través de la represión militar y paramilitar. Su objetivo inmediato es amedrentar al pueblo para destruir todo acto de resistencia y de protesta. Le ayudan hoy las determinaciones de no pocos gobiernos latinoamericanos que, sin ningún análisis serio de la situación, han tendido su reconocimiento al nuevo gobierno, incluyendo el de la OEA. Porfirio Lobo y la clase a la que representa tienen hoy carta libre blandir sus armas “democráticas” contra el pueblo que lucha.
Pero la historia de Honduras demuestra que los momentos difíciles para las fuerzas socialistas y populares fueron superados por la acción de las masas. Este momento es difícil, pero con grandes perspectivas para el desarrollo de un nuevo movimiento democrático y revolucionario que haga frente a la dictadura actual y trace un renovado derrotero para conquistar un nuevo gobierno popular para la construcción de un país soberano y verdaderamente democrático.
Quienes, en el Perú, nos hemos enfrentado a dictadura similares, sabemos que la burguesía vende patria puede ser fuerte en la coyuntura, pero débil en lo estratégico.
¡Honor al compañero y camarada José Manuel Flores!
¡Solidaridad con la lucha democrática del pueblo hondureño!
Lima, marzo 25 del 2010
amazonayahuascaramos@yahoo.es
lunes, 15 de febrero de 2010
CHILE HOY: EL NEOLIBERALISMO GALOPANTE
José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red social para la Escuela Pública en América (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP (Perú).
Desde 1990 al 2010, es decir, desde el gobierno de Patricio Aldwin al de Michelle Bachelet, el capitalismo neoliberal que impusiera la criminal y corrupta dictadura de Augusto Pinochet con su DIMA y el patrocinio de la CIA de los Estados Unidos, se ha consolidado en Chile como un modelo natural de pensar y actuar la vida económica, social y cultural. Con algunos retoques formales a la Constitución de Pinochet, la Concertación, el partido de la unidad entre socialcristianos y socialdemócratas (Partido Socialista de Chile), no hizo más que mantener el modelo de la liberalización de la economía, la desregulación laboral como mecanismo para elevar la tasa de ganancia del gran capital, el abandono de la educación y la salud públicas, la invasión de los territorios indígenas para que los consorcios capitalistas de la minería, la economía forestal y la hidroeléctrica establecieran su dominio sin ningún beneficio para más de un millón de poblaciones indígenas, cuyos líderes sufren la persecución y la cárcel.
No es casual que, en ese contexto de supuesta "democracia ejemplar" de la que nos hablan no pocos periodistas y "analistas políticos", el nuevo Presidente de Chile para el período 2010-2014), Sebastián Piñera, haya acrecentado su fortuna personal hasta sobrepasar los mil millones de dólares y convertirse en jefe de consorcios capitalistas, uno de los cuales, LAN, se ha apoderado de los cielos peruanos, manejando los precios de los pasajes a su antojo. No pasan, en Chile, de cinco consorcios que monopolizan el poder económico en ese país, situación que la democracia burguesa de la Concertación ha garantizado en 20 años de administración gubernamental.
Disputa electoral entre neoliberales
La mayoría del pueblo chileno, en las recientes elecciones generales que dieron el triunfo a Sebastián Piñera, fuera de las dos más importantes -aunque minoritarias- fuerzas de oposición (comunistas y disidentes de la Concertación), no percibía, en realidad, si votar nuevamente por el candidato de la alianza gobernante era mejor que hacerlo por el magnate capitalista. Entre Frei y Piñera no estaban en disputa dos alternativas programáticas diferentes desde el plano de la orientación del Estado neoliberal. Se trataba de dos fuerzas políticas que se disputaban manejar un mismo Estado, una misma economía (de mercado), un mismo esquema administrativo. Sus diferencias, escasamente percibidas por su intrascendencia, residían en los reacomodos y cambios que podrían hacerse para consolidar más lo existente. En el caso de la concertación, para "humanizar" un poquito más el neoliberalismo; en el de Sebastián Piñera, para asumir directamente el manejo de la maquinaria estatal y aumentar las posibilidades de mayor enriquecimiento de los grandes capitalistas, nacionales y extranjeros.
Si en veinte años de gobierno consecutivo la Concertación no había hecho otra cosa que garantizar las ganancias capitalistas con estabilidad jurídica y "paz social", ¿para qué seguir insistiendo en su continuidad si los beneficiarios más directos, con Piñera a la cabeza, podían también hacer lo mismo, y tal vez mejor? La simpatía que generaba Michelle Bachelet no emanaba de su inexistente opción socialista, sino de su comportamiento político aséptico, inocuo, concordante con el espíritu conservador que ha creado el pragmatismo neoliberal en Chile, lo que ha llevado al escritor Jorge Edwards, otrora Embajador del gobierno de Salvador Allende, adherirse a la candidatura de Piñera, uniéndose a la campaña de Mario Vargas Llosa, ariete intelectual de la derecha neoliberal en América Latina.
Al no haber modificado las relaciones sociales de producción en Chile, creando mejores condiciones de vida para más de cinco millones de pobres, incluidos más de un millón de indígenas excluidos de las "bondades" del crecimiento del PBI bajo la égida de la economía de libre mercado; al no haber resuelto la crisis de la educación ni mejorado el servicio de la salud pública; ni haber elevado los salarios para las masas trabajadoras de la ciudad y del campo; en suma, incapaz de producir en Chile un cambio de régimen económico y social, la Concertación había perdido toda la autoridad que había ganado en 1990 cuando derrotó al pinochetismo. Su agotamiento era evidente, inobjetable, incluso perceptible en la propia candidatura de un Frei que renacía de las viejas cenizas conservadoras de su progenitor, ex Presidente Eduardo Frei Montalva. La nueva candidatura coincidía perfectamente con un partido que venía actuando por inercia, sin la iniciativa suficiente para crear un orden nuevo en Chile. Al no dar la Concertación una imagen de verdadero cambio, Piñera introdujo su demagógica "alianza para el cambio", sugiriendo que el "cambio" de Lampedusa es el mejor truco para buscar la perduración del neoliberalismo. Piñera no hizo más que invertir sus millones para superar la campaña de la Concertación, llegando a comprar su propia maquinaria para fabricar su propaganda. Ahora viene, como ya es costumbre en las democracias burguesas del mundo, la recuperación del gasto realizado en la campaña electoral. La promesa de vender sus acciones empresariales y poner sus propiedades en administración de terceros no pasa de ser un truco, también empresarial, para engañar a quienes quieren ser engañados.
¿Y los neoliberales peruanos?
Están batiendo palmas. Las mismas elecciones chilenas han sido consideradas como "ejemplares", pasando por alto los intereses capitalistas que se disputaron el control directo del Estado. No voy a mencionar a los columnistas abiertamente neoliberales de "El Comercio" y "La República", cuyas valoraciones del proceso electoral chileno van de la mano con su adhesión al proceso de su economía neoliberal. Pero es significativo referirme a la valoración que hace Hugo Neira, reconocido autor de trabajos sociológicos y ex funcionario del actual gobierno aprista, en su artículo "Piñera, entre la polera y la corbata" (La República, 11/2/2010, p. 10), afirma que "Eso es Piñera, quiere a los mejores, acaso porque él mismo es un sobresaliente. Y nos olvidamos de subrayar que fue senador".
La valoración que Hugo Neira realiza a favor de Piñera es profundamente individualista, inspirada, qué duda cabe, en las concepciones del mérito estrictamente personal para la conquista de una situación privilegiada en un contexto social determinado, como es el caso del ambiente neoliberal del Chile de los últimos 40 años. Como no tiene otra explicación, Neira menciona la formación profesional de Piñera en Harvard, universidad estadounidense que, al decir de Noam Chomsky, forma mentalidades atadas al libre mercado y con un lenguaje adecuado al sistema pragmatista de pensamiento. Aunque diga que no todos los que pasan por Harvard son millonarios ni todos los millonarios estudiaron en Harvard, Neira sitúa a Piñera como a una especie de cabeza de una burguesía nacional chilena con una gran capacidad de trabajo ("Reuniones de tres horas, cuatro por semana", dice Neira, para luego agregar que Piñera está buscando a los mejores entre millares de currículos profesionales: "Eso es Piñera, quiere a los mejores, acaso porque él mismo es un sobresaliente", etc.). ¿Y qué empresario no dedica su tiempo a cuidar sus intereses? ¿Qué gobernante no selecciona cuadros burocráticos a su medida, como lo hizo también Pinochet en Chile, o como ha procedido Obama recientemente? Una valoración centrada en el mérito individual, al margen de los intereses que defiende un gobernante, carece de rigor y hasta de prudencia, pues los hechos posteriores demostrarán que ese "meritorio individuo" no ha hecho más que cumplir el papel que su clase le ha exigido y permitido en un momento dado de la lucha política. En el caso de Piñera, se trata de resolver el estrangulamiento de la economía chilena y la recuperación del dinamismo del modelo neoliberal para impedir una crisis mayor que ponga en ebullición la hoy anestesiada lucha de clases en ese país.
No está demás considerar las ilusiones ingenuas de los gobernantes peruanos sobre las mejores relaciones que entre el Perú y Chile nos depara el gobierno de Piñera. Se olvida que la burguesía Chilena, con la Concertación o sin ella, con Piñera o con otro Presidente, tiene, históricamente creado, un espíritu expansionista y militarista, de nacionalismo chauvinista, además de racista. Mientras que las clases dominantes peruanas carecen de espíritu nacional y toda su esperanza de "buena vecindad" deposita en la "buena voluntad" de los países limítrofes. El ingenuo (¿ingenuo?) llamado del Presidente Alan García a no seguir comprando armas carece de fundamento real, y refleja, en gran medida, la presión de las inversiones chilenas en el Perú, que tienen como socios menores a ciertos empresarios peruanos. Como hay una incapacidad de proyectar un país soberano y desarrollado, se busca una salida defensiva, discordante con la tendencia actual que promueve Estados Unidos con el TIAR y con sus bases militares en Colombia. La burguesía chilena sabe lo que hace, y lo que quiere. Los gobernantes peruanos proyectan su entreguismo en propuestas no solamente ingenuas, sino defensivas de la peor especie, hasta llegar al derrotismo.
En Chile como en el Perú, las masas oprimidas buscan una alternativa diferente a la que hoy ofrecen las clases dominantes en cada país. Ni Piñera, ni García, respectivamente, responden a los intereses genuinos de ambos pueblos.
Lima, febrero 15 del 2010
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lunes, 25 de enero de 2010
“Treinta años de lucha en defensa de la educación pública y por democracia sindical”,
22 Y 23 DE ENERO DE 2010. Ciudad de México.
CONCLUSIONES.
Los trabajadores de la educación, participantes en el FORO "Treinta años de lucha en defensa de la educación pública y por democracia sindical", realizado los días 22 Y 23 DE ENERO DE 2010. en
Los representantes sindicales, de movimientos sociales, los docentes de instituciones de educación básica, media superior y superior participantes llegamos a las siguientes consideraciones:
1.- A Treinta años de lucha por la defensa de la educación, es fundamental recuperar y recrear la experiencia de las acciones magisteriales emprendidas para frenar las tendencias privatizadoras en la educación y por la democratización sindical y del país.
2.- En momentos de una de las peores crisis económicas, políticas y sociales del país, y después de 25 años de aplicación de las políticas neoliberales, es necesario reconstruir las posibilidades de articulación de las luchas sociales.
3.- Ante la nueva ofensiva de la oligarquía es urgente convocar a la reconstrucción nacional desde el movimiento social, por lo que se requiere la construcción de acciones unitarias, con los movimientos urbanos populares, los trabajadores y productores del campo, jóvenes y mujeres, trabajadores activos y jubilados, a través de un movimiento político que recupere las lecciones de las luchas los distintos movimientos sociales.
4.- En estos momentos en los distintos contingentes democráticos del magisterio se analiza la experiencia de lucha y se considera fundamental hacer una revisión de las estrategias seguidas y las prácticas sociales empleadas por el movimiento para democratizar el SNTE, el objetivo es fortalecer el movimiento e incorporar a nuevos contingentes. Se consideró la importancia de formar espacios de debate, capacitación y organización de las nuevas generaciones donde la recuperación de las experiencias de lucha y la revisión teórico-política de las prácticas sociales y políticas que contribuyan a la formación de dirigentes comprometidos con los intereses del pueblo.
5.- La lucha política y gremial magisterial en treinta años, se ha dirigido a la democratización de la educación y del país, El magisterio democrático, desarrolla formas de lucha creativas, se vincula con padres de familia. Hoy son relevantes las experiencias de construcción de proyectos educativos alternativos en distintos estados del país. Apoyamos los esfuerzos por la realización de Congresos Educativos Estatales en curso, y si así lo decide el magisterio democrático, la construcción de un congreso Nacional de educación y cultura.
6.- La lucha por la defensa de la educación es histórica y transfronteriza, de alianzas sociales (no sólo tarea de los trabajadores e la educación y los estudiantes), identificamos tendencias mundiales que se nos han impuesto en estos 30 años: descentralización, reducciones presupuestales y cambios en la asignación de los recursos a partir de l desempeño, la plaga de los exámenes estandarizados y los esquemas de pago por productividad. Hoy existe una nueva ofensiva, que es el cambio del sentido de la educación usando la llamada "educación por competencias". Programas todos impulsados por organismos financieros internacionales y asumidos totalmente por los tecnócratas que dirigen la educación en nuestro país. De aquí la importancia de la generación de alianzas sociales y redes internacionales de acción.
7.- Uno de los impactos políticos de la lucha magisterial ha sido la mayor participación de las mujeres, de las maestras, en la conducción del movimiento, todavía limitada pero mucho mayor que antes del movimiento , definida ésta en una perspectiva de lucha social, en donde se entiende que la lucha no es de géneros.
8.- En lo inmediato se identifica como uno de los problemas más graves generados por las políticas neoliberales en educación, la exclusión de millones de jóvenes del ejercicio de sus derechos constitucional a educación. Debe remediarse de inmediato.
9.- El FORO se pronuncia por la anulación de
10.- El Foro se pronuncia por la democratización del SNTE, la suspensión de la injerencia del gobierno en la vida sindical y en la protección a la camarilla de Elba Esther Gordillo en el control del sindicato y la manipulación administrativa para actuar en su conveniencia en la definición de políticas educativas.
11.- Demandamos alto a la intervención de los gobiernos de Puebla y Morelos en la vida de las secciones democráticas magisteriales. Nos pronunciamos por el cese a la represión a los movimientos magisteriales de Puebla, Morelos y todo el país, reinstalación de maestros cesados, cese al hostigamiento a los maestros por su participación en la democratización de su sindicato y por defender el derecho constitucional a educación. Alto al gansterismo sindical y la impunidad oficial.
Coalición trinacional en defensa de la Educación Pública.
Participantes en el Foro
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miércoles, 13 de enero de 2010
Honduras: nueva etapa de lucha democrática
José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP. Con motivo del Golpe de Estado contra el gobierno del Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, realizado el 28 de junio del 2009, redacté un texto que, partiendo de la historia del pueblo hondureño por su independencia y reseñando los avatares de su proceso republicano, consideré algunas cuestiones previas que permitían señalar las perspectivas de la lucha por la derrota de los golpistas y el retorno del gobernante expulsado. Era el momento en que las fuerzas democráticas desarrollaban una gran resistencia frente a la dictadura civil-militar encabezada por el factótum de los grandes empresarios y de la política imperialista de Estados Unidos, Roberto Micheletti. En aquel momento (28 de julio 2009), observando la correlación de fuerzas entre el movimiento democrático popular de oposición a la dictadura y la reacción en el gobierno de facto, dijimos que solamente la fuerza interna en lucha podría determinar la victoria democrática y la recuperación del gobierno depuesto por las armas; que el golpe de Estado no había sido planificado para quedarse por uno días, semanas o un par de meses en el gobierno, sino para traer abajo todas las políticas antineoliberales que el gobierno de Manuel Zelaya venía desarrollando y que afectaban los intereses de los grandes empresarios y, fundamentalmente, de las transnacionales de Estados Unidos, por lo tanto, una solución dialogada era más que imposible aun cuando la presión internacional caminaba en ese sentido. Un punto crucial que mencioné fue el papel real de los Estados Unidos en el golpe de Estado en Honduras, parte de su campaña hemisférica contra los gobiernos progresistas en América Latina, que su propuesta de salida dialogada no era sino una mascarada que escondía su intervención solapada en los preparativos y en la ejecución del golpe. Las elecciones de la dictadura Como es de conocimiento público, la dictadura de Micheletti impuso su plan electoral para que la derecha neoliberal tome la posta y destruya todos los avances que en materia económica y social venía produciendo el derrocado gobierno de Zelaya. Este proceso electoral bajo la presión de la dictadura y bajo la hegemonía absoluta de los neoliberales, no podía producir sino el triunfo de estos, como en realidad ha ocurrido con la "victoria" de Porfirio Lobo, un conspicuo miembro de la derecha más conservadora de Honduras. Con Estados Unidos (Obama y Cía.) al frente, algunos gobiernos reaccionarios de América Latina se apresuraron a apoyar ese proceso electoral y sus resultados, donde no podía faltar el gobierno peruano de Alan García Pérez. Cuando el 27 de enero del 2010 Porfirio Lobo asuma el gobierno, todo estará listo para anular las políticas económicas y sociales implantadas por el gobierno de Manuel Zelaya a favor de la soberanía, el desarrollo de Honduras y en beneficio de las masas trabajadoras de la ciudad y del campo. Ya ha anunciado la salida de Honduras del ALBA, la iniciativa soberana de los pueblos de América Latina y El Caribe frente al ALCA y sus TLC auspiciadas por Estados Unidos y otros países que solamente buscan el beneficio de sus empresarios. Las elecciones de la dictadura han carecido de legitimidad y, por supuesto, de participación democrática del pueblo hondureño. Y no pudo haber participación democrática en un país sitiado por las fuerzas represivas y con las fuerzas opositoras al margen del proceso, reprimidas y sin garantías para ejercer sus derechos políticos. El "presidente" Porfirio Lobo es el resultado de una dictadura. Su gobierno, por más que pretenda aparecer como legítimo, llevará el signo del golpe del 28 de junio. Claro que para los neoliberales significará la "democracia" que se acostumbra celebrar en nuestros pueblos. Los factores del triunfo de la dictadura Nuevamente se repite la historia de las derrotas de las fuerzas revolucionarias debido al factor más fundamental: la debilidad de las fuerzas progresistas, su falta de preparación para enfrentar a la derecha conservadora. Así ocurrió en Chile frente al golpe de Estado de Picnochet y Estados Unidos. También en Guatemala de Arbens en la década de los 50. En Brasil contra el golpe de Estado de Castello Branco en 1964. Lo contrario está ocurriendo en Venezuela y Bolivia, donde las fuerzas populares y progresistas tienen una solidez fundamental como para hacer fracasar todo intento golpista, que será permanente, pues Estados Unidos y sus aliados en cada país no dejarán de complotar para recuperar su hegemonía perdida hasta hoy. La fuerza de la resistencia que se organizó, pese a su heroica actuación, no fue capaz de hacer retroceder a los golpistas. La fuerza de las armas se impuso a las movilizaciones de las masas en lucha. Una vez más se comprueba que la violencia es la partera en cada situación concreta, pues los neoliberales, incapaces de enfrentar con sus planteamientos a la propuesta de reforma constitucional que levantó el gobierno de Zelaya, no tuvieron más que apelar a su argumento tradicional: las armas, la milicia. ¿Quién recurre, antes que a la confrontación democrática, al recurso de la violencia? Quienes pretenden fungir de demócratas impusieron un proceso electoral a golpe de estado de sitio, de detenciones, encarcelamientos y asesinatos de ciudadanos desarmados. Otro factor, ligado al anterior, ha sido la falta de una fuerza política organizada, pues Manuel Zelaya, militante del Partido Liberal de Honduras, se había puesto al margen de su partido, sin desearlo, debido a sus lineamientos de política económica, social e internacional, contrarios a los del neoliberalismo actuado desde 1990. La mayoría de los dirigentes liberales se pusieron en contra del proyecto democrático y soberano de Zelaya, por tanto, al lado de los neoliberales que hoy usufrutuan el poder y lo seguirán haciendo con Porfirio Lobo. Conscientes de la situación de derrota temporal, los dirigentes de la resistencia convocan hoy a organizarse mejor, a fortalecer lo avanzado en el proceso de la lucha contra la dictadura. Mientras los golpistas se organizaban para la toma del gobierno, el gobierno de Zelaya confiaba en el espontaneísmo y los mecanismos de la democracia burguesa. Otro tanto debe decirse de las fuerzas internacionales contrarias al golpe de Estado: su papel, siendo importante, siempre será insuficiente como para suplir las debilidades de las fuerzas internas. La única fuerza externa que sí trabajó con ventaja es el gobierno de Obama, neutralizando a la OEA, utilizando a ciertos jefes de gobierno para oponerse al regreso de Zelaya y prohibiendo a éste su ingreso a su país mientras no se llegue a un acuerdo con la dictadura. La propia Hilary Ciinton llegó a decir que Zelaya obstaculizaba las conversaciones con la dictadura, tratando de ocultar su contubernio con ésta. Una nueva etapa de la lucha Se ha abierto una nueva etapa en la lucha del pueblo hondureño. La resistencia democrática de casi 6 meses ha sufrido una derrota, transitoria, pero derrota política al fin. Las fuerzas democráticas ya han puesto en marcha un viraje para redefinir los nuevos objetivos, la nueva organización del pueblo como fuerza política dispuesta a recuperar los espacios democráticos y volver a gobernar el país. Será un proceso largo y difícil, pues las fuerzas reaccionarias que se han apoderado del nuevo gobierno proseguirán con sus políticas represivas contra la oposición democrática. Con toda seguridad, en Honduras habrá la necesidad de organizar una nueva fuerza política con un programa que reivindique las aspiraciones democráticas del pueblo, su derecho a la soberanía nacional y al desarrollo de sus fuerzas productivas, de su cultura y de todos aquellos elementos que garanticen el bienestar de las mayorías, hoy en estado de pobreza. El propio Manuel Zelaya, de continuar en la lucha por las banderas que venía defendiendo desde su gobierno, tendrá que mantener su relación con el pueblo hondureño. Su papel será importante si se pone a la altura de las exigencias actuales. Ya no se trata de defender su gobierno, sino de conquistar otro, en nuevas condiciones políticas y organizativas. Como la historia no se detiene, el pueblo hondureño seguirá luchando por un nuevo destino, y triunfará; mientras que las fuerzas de la derecha pretenderán cerrar el paso a toda alternativa de progreso social, y fracasará. ¡La lucha del pueblo hondureño triunfará! Lima, enero 11 del 2010 |
martes, 5 de enero de 2010
Cuba y la blogósfera contrarrevolucionaria(texto corregido) -
.(Homenaje a los 51 años de la Revolución cubana) José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP En el número 176 de la revista QUEHACER de DESCO (octubre-diciembre 2009, pp. 86 -91), la abogada Rochi Santistevan escribe un artículo con el título "La Habana 50 años después de la Revolución". Inicia su texto con el siguiente párrafo: "Viajar a Cuba no estaba ni remotamente entre mis planes. Menos aún en los de mi marido, que había propuesto no visitarla hasta que Fidel Castro desapareciera. Yo no era tan radical, y tenía más bien miedo de ir y comprobar que las utopías de mi generación estaban enterradas y que allí no quedaba más que una dictadura" (p. 87). El artículo, escrito con mucha ligereza como para que sea acogida por una revista se ha caracterizado siempre por su solvencia intelectual, aun cuando se pueda discrepar de su línea de pensamiento, tiene todo el contenido de la campaña actual para "acelerar" los "cambios" que viene promoviendo el imperialismo estadounidense y sus aliados de dentro y fuera de Cuba. Según la articulista, buscando un guía para sus indagaciones en La Habana, se agenció del teléfono fijo de Yoani Sánchez, la hoy publicitada y hasta premiada bloguera cubana por sus permanentes e injuriosas denuncias contra el gobierno revolucionario de su país. Como para dar la imagen de lo inesperado, dice que luego de muchos días de llamadas no respondidas, cuando ya hacía las maletas para dirigirse al aeropuerto de Lima, decidió hacer una llamada más, "sin ninguna esperanza", y ¡oh sorpresa!, fue contestada por la mismísima bloguera. Le dio el número de su celular y, después de un par de horas de su arribo al aeropuerto de la capital cubana, ya estaban "sentados en el bar del hotel con ella y su marido, Reinaldo Escobar". Con esta referencia de la Santistevan no es difícil darse cuenta de la coordinación que hay entre los que están empeñados en sumarse a la campaña por "recuperar la democracia en Cuba", como si los revolucionarios cubanos del Movimiento 26 de Julio hubiesen arrebatado y destruido algún orden democrático en la Cuba dominada por Estados Unidos desde 1898. ¿Qué se puede recuperar de aquel pasado que sólo en el papel pudo haberse llamado democracia? ¿De qué utopía habla Rochi Santistevan? No pocos intelectuales peruanos, políticos progresistas, poetas y hasta científicos sociales que visitaron Cuba y fueron muy bien acogidos como amigos de la Revolución, con el tiempo se transformaron en "críticos", primero, y luego en abiertos enemigos de la "dictadura castrista", de la falta de libertades, especialmente el de prensa. Se habían descorazonado porque en Cuba no hay elecciones a golpe de fanfarrias y dinero, ni tantos partidos políticos; en suma, dicen los "críticos", no hay la democracia que existe en los demás países latinoamericanos. Hasta piden que los hermanos Castro abandonen el gobierno y el poder. Resulta que la Revolución cubana no está construyendo ninguna utopía, sino una sociedad diferente a la sociedad burguesa, pues ésta sigue demostrando su más profunda crisis y su insolvencia histórica para abolir las profundas desigualdades sociales, la corrupción generalizada y demás lacras que el capitalismo viene sembrando en nuestros países. El socialismo no es una utopía; es una alternativa al socialismo, necesaria y posible. Si se tratara de que una revolución triunfante debe rifar el poder conquistado bajo las mismas condiciones del viejo orden social, no se podría entender por qué los revolucionarios franceses de 1789 y el propio Napoleón Bonaparte, una vez derrotada la nobleza, se dedicaron a crear las nuevas condiciones para impedir que los contrarrevolucionarios recuperen el poder perdido y restituyan sus privilegios de clase. Al revés, cuando en 1990 el sandinismo fue derrotado electoralmente por los neoliberales, con la ayuda de la guerra interna auspiciada por los Estados Unidos, todas las reformas realizadas a favor del pueblo fueron liquidadas, incluso el analfabetismo volvió a convertirse en uno de los problemas culturales de Nicaragua. La democracia que tanto anhelan para Cuba los neoliberales de hoy demostró en Nicaragua que sólo puede servir para someter más a nuestros pueblos a los designios del capital imperialista. ¡Qué pobre utopía, si es que en realidad la tiene, es la de Rochi Santistevan! Y ¡qué contradictoria la conducta política de los adictos a la democracia burguesa que campea en casi todos los países latinoamericanos, particularmente en el Perú! Observan con mucha naturalidad la sucesión de gobiernos corruptos, entreguistas, supeditados a la dictadura del capital imperialista (su FMI, su BM, su OSM y sus TLC). Su crítica lo resuelve todo. Pero hablando de su odio a la "dictadura castrista", no reparan en la alternancia de la misma clase dominante a través de viejos líderes y viejos partidos que usando su dinero y el que reciben de los grandes empresarios, amén del manejo de la prensa y de las encestadoras para sus fines de propaganda manipuladora, siguen manteniendo el poder por tiempo indefinido. ¡Aquí no hay dictadura! Hay toda una democracia. ¿Acaso en México, para hablar de un ejemplo de gran dimensión, el relevo del PRI por el PAN ha mejorado la situación del pueblo mexicano? La democracia capitalista no es ya no es alternativa de progreso, desarrollo y justicia social. Las falacias de Rochi Santisteban y Yoani Sánchez En el colmo de la supina ignorancia o de una ética del cinismo, siguiendo los razonamientos de su guía bloguera, la autora del artículo se atreve a afirmar que el imperialismo "es hoy más un fantasma que una realidad" (¡!). No existe para ella. ¿Quién boquea económica y políticamente a Cuba? Para ella, un fantasma. ¡Un fantasma solventa a los anticubanos de Miami! La bloguera, por su parte, señala que la educación y la salud en Cuba no tienen la calidad de la que se habla en todo el mundo. Dice, contradiciendo al moderno sistema educativo cubano, que no se estudia lo que se quiere, que no hay preparación tecnológica. Para sustentar su afirmación apela a un argumento traído de los cabellos: sólo se privilegia el deporte en la educación y la dermatología en medicina. No hay duda que la bloguera se ha especializado en articular un discurso abiertamente funcional a los fines de la campaña contra la revolución cubana. Olvida Yoani Sánchez que "estudiar lo que uno quiere" es muy relativo, pues hay capacidades y aptitudes que se van cultivando desde la educación secundaria, por lo menos. Y en la educación cubana esta parte de la pedagogía es una de las más desarrolladas: la orientación vocacional y la existencia de ramas profesionales de nivel superior y de tecnología intermedia. Pero la más singular contradicción que se nota de sus propias palabras referidas en el artículo, es la vida que lleva con su marido, sin mayores problemas de supervivencia, con una laptop en mano, con teléfono fijo y celular. ¿En qué trabaja todo el día? Redactando para su blog, guiando a extranjeros que llegan a Cuba. Y todo con libertad, pues quien se comunica de esa manera podría fácilmente ser detectada y descubierta; pero Yoani Sánchez circula libremente aunque ella quiera hacernos creer que debe hablar con la seguridad de que no esté un mozo a su lado. Sus argumentos y poses con lo de una provocadora. La bloguera Sánchez forma parte de la gran campaña mediática para denigrar de la Revolución cubana, aprovechando muy bien la educación que ha recibido gratuitamente. Su papel, qué duda cabe, es bien recibida por todos los que quisieran que Cuba revolucionaria deje de existir para beneplácito del imperialismo estadounidense. Es indudable también que la prensa anticomunista exagera su influencia y su importancia como alfil intelectual de los Montaner y Cía. Mejores alfiles fracasaron en su intento de engañar al pueblo cubano y a los demás pueblos que luchan por su liberación. Que lo digan Heberto Padilla y Cabrera Infante. El tiempo actual puede ser difícil para la Revolución cubana, pero la historia está a su favor. Y la historia la hacen los pueblos; no el puñado de explotadores que pretenden hacer retroceder la historia. Mucho menos conspiradores a sueldo. Lima, enero 4 del 2010 http://vanguardia-intelectual.blogspot.com
Enviado por http://blog.unijimpe.net
Cuba y la blogósfera contrarrevolucionaria -
.(Homenaje a los 51 años de la Revolución cubana). José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP. En el número 176 de la revista QUEHACER de DESCO (octubre-diciembre 2009, pp. 86 -91), la abogada Rochi Santistevan escribe un artículo con el título "La Habana 50 años después de la Revolución". Inicia su texto con el siguiente párrafo: "Viajar a Cuba no estaba ni remotamente entre mis planes. Menos aún en los de mi marido, que había propuesto no visitarla hasta que Fidel Castro desapareciera. Yo no era tan radical, y tenía más bien miedo de ir y comprobar que las utopías de mi generación estaban enterradas y que allí no quedaba más que una dictadura" (p. 87). El artículo, escrito con mucha ligereza como para que sea acogida por una revista se ha caracterizado siempre por su solvencia intelectual, aun cuando se pueda discrepar de su línea de pensamiento, tiene todo el contenido de la campaña actual para "acelerar" los "cambios" que viene promoviendo el imperialismo estadounidense y sus aliados de dentro y fuera de Cuba. Según la articulista, buscando un guía para sus indagaciones en La Habana, se agenció del teléfono fijo de Yoani Sánchez, la hoy publicitada y hasta premiada bloguera cubana por sus permanentes e injuriosas denuncias contra el gobierno revolucionario de su país. Como para dar la imagen de lo inesperado, dice que luego de muchos días de llamadas no respondidas, cuando ya hacía las maletas para dirigirse al aeropuerto de Lima, decidió hacer una llamada más, "sin ninguna esperanza", y ¡oh sorpresa!, fue contestada por la mismísima bloguera. Le dio el número de su celular y, después de un par de horas de su arribo al aeropuerto de la capital cubana, ya estaban "sentados en el bar del hotel con ella y su marido, Reinaldo Escobar". Con esta referencia de la Santistevan no es difícil darse cuenta de la coordinación que hay entre los que están empeñados en sumarse a la campaña por "recuperar la democracia en Cuba", como si los revolucionarios cubanos del Movimiento 26 de Julio hubiesen arrebatado y destruido algún orden democrático en la Cuba dominada por Estados Unidos desde 1898. ¿Qué se puede recuperar de aquel pasado que sólo en el papel pudo haberse llamado democracia? ¿De qué utopía habla Rochi Santistevan? No pocos intelectuales peruanos, políticos progresistas, poetas y hasta científicos sociales que visitaron Cuba y fueron muy bien acogidos como amigos de la Revolución, con el tiempo se transformaron en "críticos", primero, y luego en abiertos enemigos de la "dictadura castrista", de la falta de libertades, especialmente el de prensa. Se habían descorazonado porque en Cuba no hay elecciones a golpe de fanfarrias y dinero, ni tantos partidos políticos; en suma, dicen los "críticos", no hay la democracia que existe en los demás países latinoamericanos. Hasta piden que los hermanos Castro abandonen el gobierno y el poder. Resulta que la Revolución cubana no está construyendo ninguna utopía, sino una sociedad diferente a la sociedad burguesa, pues ésta sigue demostrando su más profunda crisis y su insolvencia histórica para abolir las profundas desigualdades sociales, la corrupción generalizada y demás lacras que el capitalismo viene sembrando en nuestros países. El socialismo no es una utopía; es una alternativa al socialismo, necesaria y posible. Si se tratara de que una revolución triunfante debe rifar el poder conquistado bajo las mismas condiciones del viejo orden social, no se podría entender por qué los revolucionarios franceses de 1789 y el propio Napoleón Bonaparte, una vez derrotada la nobleza, se dedicaron a crear las nuevas condiciones para impedir que los contrarrevolucionarios recuperen el poder perdido y restituyan sus privilegios de clase. Al revés, cuando en 1990 el sandinismo fue derrotado electoralmente por los neoliberales, con la ayuda de la guerra interna auspiciada por los Estados Unidos, todas las reformas realizadas a favor del pueblo fueron liquidadas, incluso el analfabetismo volvió a convertirse en uno de los problemas culturales de Nicaragua. La democracia que tanto anhelan para Cuba los neoliberales de hoy demostró en Nicaragua que sólo puede servir para someter más a nuestros pueblos a los designios del capital imperialista. ¡Qué pobre utopía, si es que en realidad la tiene, es la de Rochi Santistevan! Y ¡qué contradictoria la conducta política de los adictos a la democracia burguesa que campea en casi todos los países latinoamericanos, particularmente en el Perú! Observan con mucha naturalidad la sucesión de gobiernos corruptos, entreguistas, supeditados a la dictadura del capital imperialista (su FMI, su BM, su OSM y sus TLC). Su crítica lo resuelve todo. Pero hablando de su odio a la "dictadura castrista", no reparan en la alternancia de la misma clase dominante a través de viejos líderes y viejos partidos que usando su dinero y el que reciben de los grandes empresarios, amén del manejo de la prensa y de las encestadoras para sus fines de propaganda manipuladora, siguen manteniendo el poder por tiempo indefinido. ¡Aquí no hay dictadura! Hay toda una democracia. ¿Acaso en México, para hablar de un ejemplo de gran dimensión, el relevo del PRI por el PAN ha mejorado la situación del pueblo mexicano? La democracia capitalista no es ya no es alternativa de progreso, desarrollo y justicia social. Las falacias de Rochi Santisteban y Yoani Sánchez En el colmo de la supina ignorancia o de una ética del cinismo, siguiendo los razonamientos de su guía bloguera, la autora del artículo se atreve a afirmar que el imperialismo "es hoy más un fantasma que una realidad" (¡!). No existe para ella. ¿Quién boquea económica y políticamente a Cuba? Para ella, un fantasma. ¡Un fantasma solventa a los anticubanos de Miami! La bloguera, por su parte, señala que la educación y la salud en Cuba no tienen la calidad de la que se habla en todo el mundo. Dice, contradiciendo al moderno sistema educativo cubano, que no se estudia lo que se quiere, que no hay preparación tecnológica. Para sustentar su afirmación apela a un argumento traído de los cabellos: sólo se privilegia el deporte en la educación y la dermatología en medicina. No hay duda que la bloguera se ha especializado en articular un discurso abiertamente funcional a los fines de la campaña contra la revolución cubana. Olvida Yoani Sánchez que "estudiar lo que uno quiere" es muy relativo, pues hay capacidades y aptitudes que se van cultivando desde la educación secundaria, por lo menos. Y en la educación cubana esta parte de la pedagogía es una de las más desarrolladas: la orientación vocacional y la existencia de ramas profesionales de nivel superior y de tecnología intermedia. Pero la más singular contradicción que se nota de sus propias palabras referidas en el artículo, es la vida que lleva con su marido, sin mayores problemas de supervivencia, con una laptop en mano, con teléfono fijo y celular. ¿En qué trabaja todo el día? Redactando para su blog, guiando a extranjeros que llegan a Cuba. Y todo con libertad, pues quien se comunica de esa manera podría fácilmente ser detectada y descubierta; pero Yoani Sánchez circula libremente aunque ella quiera hacernos creer que debe hablar con la seguridad de que no esté un mozo a su lado. Sus argumentos y poses con lo de una provocadora. La bloguera Sánchez forma parte de la gran campaña mediática para denigrar de la Revolución cubana, aprovechando muy bien la educación que ha recibido gratuitamente. Su papel, qué duda cabe, es bien recibida por todos los que quisieran que Cuba revolucionaria deje de existir para beneplácito del imperialismo estadounidense. Es indudable también que la prensa anticomunista exagera su influencia y su importancia como alfil intelectual de los Montaner y Cía. Mejores alfiles fracasaron en su intento de engañar al pueblo cubano y a los demás pueblos que luchan por su liberación. Que lo digan Heberto Padilla y Cabrera Infante. El tiempo actual puede ser difícil para la Revolución cubana, pero la historia está a su favor. Y la historia la hacen los pueblos; no el puñado de explotadores que pretenden hacer retroceder la historia. Mucho menos conspiradores a sueldo. Lima, enero 4 del 2010 http://vanguardia-intelectual.blogspot.com
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viernes, 11 de diciembre de 2009
DESCENTRALIZACIÓN Y MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN -
.José Ramos Bosmediano, miembro investigador de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del Sutep ANTECEDENTES DE LA MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN PERUANA Estamos a casi 20 años de la imposición de la reforma educativa neoliberal por el gobierno del hoy sentenciado Alberto Fujimori Fujimori sin haber experimentado, por lo menos, una ligera mejora de la situación educativa cuya crisis se agudizó en la década de los 80. Decimos que es una reforma impuesta porque no mereció ningún debate, ni consulta, ni fundamentación para que el gobierno lo convirtiera en política de Estado. Fueron los "expertos" y los "consultores" de los organismos internacionales (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional) quienes dieron las líneas maestras para esa reforma educativa como parte del "ajuste estructural" dictado por el denominado "Consenso de Washington". Desde luego que intervinieron también los funcionarios del gobierno y algunos "expertos" de ciertas ONG que apoyaron la implementación de la reforma. Para corroborar lo que decimos basta mencionar que en marzo de 1991, mediante un Decreto Supremo, el gobierno de Fujimori anuló los derechos fundamentales de los maestros que establecía la Ley 24029 (Ley del Profesorado), medida previa para luego establecer un sistema masivo de trabajo docente por contrato y la evaluación estandarizada que hoy continúa aplicando el gobierno actual. En el mismo año se dio el Decreto Legislativo 699 que privatizaba y municipalizaba la educación peruana, ofreciendo su administración a toda persona individual o jurídica que quisiera conducir un centro educativo, incluyendo la entrega de las escuelas a los padres de familia y a los propios maestros que decidieran organizarse para tal objetivo. Los maestros, organizados en su sindicato, el SUTEP, desarrollaron una lucha contra la pretendida privatización y municipalización, lucha que tuvo un impacto positivo en los padres de familia y en el propio Parlamento, que decidió derogar el decreto. Después del golpe de Estado del 5 de abril de 1992, en el mes de diciembre de ese año, el gobierno fujimorista promulgó los Decretos Leyes 26011, 26012 y 26013, que sistematizaban mejor la reforma educativa neoliberal de privatización de la educación y de liberalización o desregulación del trabajo docente, su evaluación estandarizada y el establecimiento de los "bonos educativos" para los estudiantes que asistieran regularmente a la escuela. Hay que aclarar que este esquema de sistema educativo fue copiado, con algunas variantes, de la reforma educativa que la dictadura de Augusto Pinochet aplicó en Chile desde principios de los años 80 del siglo XX, cuyos resultados han sido permanentemente cuestionados por investigadores serios, por los estudiantes y maestros chilenos y hasta por los propios políticos que han venido gobernando ese país desde 1990. El Decreto Ley 26011 establecía la entrega total de las escuelas a las municipalidades a través de un organismo, el COMUNED (Consejo Municipal de Educación), bajo la presidencia del correspondiente Alcalde. Es decir, el mismo sistema de municipalización que la dictadura de Pinochet había impuesto en su país, bajo la batuta del Banco Mundial, cuyas orientaciones en materia educativa y de salud son de "financiamiento compartido", "focalización del gasto" y "autonomía" de las escuelas y los centros de salud. La lucha de los maestros y padres de familia, además del rechazo mayoritario de los alcaldes al plan de municipalización de la educación durante los años 1993 y 1994, obligaron al gobierno fujimorista a derogar sus tres decretos a través del Parlamento que controlaba en aquellos años. Pero el fujimorismo seguía empeñado en la municipalización, pues ésta constituía una pieza importante en el proceso de privatización de la educación y de ahorro fiscal. Es así que, en su discurso presidencial del 28 de julio de 1997, volvió a proponer la municipalización de la educación y la salud. Nuevamente, el SUTEP y los gremios de los trabajadores de la salud, impulsaron un movimiento de rechazo a las políticas anunciadas por tercera vez, obstaculizando su aplicación, en momentos en que el fujimorismo iba debilitándose debido a las permanentes luchas y las denuncias de corrupción y de violación de los derechos humanos. Los antecedentes de la municipalización de la educación que estamos mencionando, son los más próximos a la nueva experiencia que vivimos con el gobierno actual. Pero en la historia del Perú republicano hay dos experiencias fallidas, mejor dicho fracasadas, de municipalización de la educación. La primera, cuando en 1839, con el argumento de que el Estado no tenía recursos para sufragar los gastos de las escuelas primarias (abrumadoramente mayoritarias en aquellos tiempos, por lo tanto que requerían de un mayor gasto frente a los centros de educación secundaria y superior), consistió en dejar en manos de las municipalidades las escuelas primarias del interior del país. Esta experiencia, como lo registra la historia, fue un rotundo fracaso. La segunda experiencia, con el mismo argumento y con la misma metodología, se impuso entre 1872 y 1876, sin resultados positivos. Desde entonces, ningún gobierno republicano se atrevió a plantear la municipalización de la educación en el Perú, pues las municipalidades en nuestro país tienen ya demasiados problemas como para pretender intervenir en la conducción de la educación, que no es lo mismo que apoyar las políticas educativas. Lo que hoy enfrentamos ya no es la propuesta de municipalización de la educación de la vieja oligarquía terrateniente, sino el proyecto de los neoliberales que se han posesionado del Estado desde 1990, con argumentos más o menos atractivos y con una serie de falsas informaciones para convencer a los alcaldes y a la opinión pública en general, particularmente a los padres de familia que matriculan a sus hijos en las escuelas del Estado. Es necesario, pues, tener en cuenta los argumentos que los neoliberales vienen esgrimiendo a favor de la municipalización de la educación desde los años del fujimorismo y que hoy repiten los gobernantes actuales y sus funcionarios. LOS ARGUMENTOS NEOLIBERALES PARA LA MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN Son argumentos que se desprenden de la concepción que ha difundido el Banco Mundial sobre la descentralización del Estado. Para el Banco Mundial, descentralizar es transferir no solamente competencias administrativas del gobierno central hacia las regiones y los gobiernos locales, sino, principalmente, transferir obligaciones económicas recortando el presupuesto nacional para la edeucación, pues el gobierno central debe ahorrar más recursos para equilibrar los ingresos y gastos de la macroeconomía, principalmente de la deuda externa, cuyo elevado gasto presupuestal no debe ponerse en peligro. Esta "descentralización" del gasto en los servicios sociales (educación y salud, fundamentalmente) obliga a derivar parte del financiamiento hacia abajo, hacia las instancias regionales, pero sobre todo, locales o municipales, según la experiencia chilena, argentina, etc., cuando en esos países los neoliberales impusieron tales políticas educativas. Se trata, entonces, de una política presupuestal para equilibrar la macroeconomía: deuda externa, balanza de pagos, balanza comercial, superávit, etc. Este argumento no aparece mucho en los discursos porque se trata de ocultar el verdadero objetivo de la municipalización. Por lo tanto, los neoliberales adornan su propuesta con argumentos atractivos, aparentemente pedagógicos y técnico-administrativos. Veamos los más significativos. a) Los gobiernos municipales conocen mejor los problemas de su jurisdicción y pueden plantear mejores y oportunas soluciones; en consecuencia, desde esta perspectiva de aproximación política a la sociedad, jugarían un papel muy positivo en la conducción y administración de la educación pública. Si este argumento se sustentaría en la realidad, hace tiempo que los gobiernos municipales habrían ya resuelto los problemas de sus ámbitos de competencia que históricamente han venido asumiendo por mandato constitucional: infraestructura urbana, transporte, saneamiento ambiental, seguridad ciudadana, ética pública en el manejo de los fondos municipales, políticas de fomento a la cultura, para mencionar los más importantes. Basta revisar el accionar de los gobiernos municipales, pese a los esfuerzos desplegados por muchos de ellos, para darnos cuenta de que los problemas mencionados siguen sin solución. ¿Hay, realmente, en los gobiernos municipales el conocimiento pleno de los problemas educativos como para que asuman su conducción y dirección? Si los conociesen, tendrían la capacidad de abordarlos al lado de los problemas que todavía exigen solución para la población cuyos reclamos observamos permanentemente. b) Los gobiernos municipales están más cerca de la población y pueden resolver los problemas directamente, mientras que el gobierno central, al situarse a la distancia de los pueblos, carece de capacidad para abordarlos oportunamente. Este argumento es de proximidad espacial, y tiene relación con el argumento anterior porque si no existe una capacidad para abordar un problema, comprenderlo y considerarlo adecuadamente, la proximidad espacial carece de valor. Si el gobierno fuera sincero, no hubiese creado los "núcleos ejecutores" dirigidos desde palacio de gobierno para atender, supuestamente, la realización de las obras (en realidad, pequeñísimas obras) que los pueblos necesitan, dejando a un lado a los gobiernos municipales, cuyos ingresos vienen siendo recortados en el Presupuesto de la República. Es decir, la "cercanía" que vale para administrar la educación no sirve, sin embargo, para la realización de las pequeñas obras en los ámbitos de las municipalidades. Si el gobierno fuera coherente, empezaría por otorgar a las municipalidades la potestad de organizar los núcleos ejecutores y la realización de las obras. Por lo demás, estas obras de infraestructura corresponden a las potestades y posibilidades de los gobiernos municipales y regionales. Hay que agregar que los núcleos ejecutores fueron utilizados por el fujimorismo y cuyas obras nadie recuerda porque no han tenido ningún impacto en la vida de los pueblos supuestamente beneficiados. Sus antecedentes están la denominada "cooperación popular del ex Presidente Fernando Belaúnde Terry y el PAIT del primer gobierno del APRA (1985 1990). En ambos casos, sus objetivos principales han sido de proselitismo político. c) Los gobiernos municipales, al estar más cerca de las escuelas, podrían controlar mejor a los maestros, capacitarlos y garantizarles mejores condiciones para su trabajo. Con este argumento lo único que se conseguiría es anular el papel de los directores y funcionarios intermedios del Ministerio de Educación. La contradicción con lo que el gobierno hace con los maestros y las escuelas y su argumento de una mejor administración de las escuelas por los gobiernos municipales, está en que el Ministerio de Educación es el que impone la evaluación estandarizada a los maestros a través de una prueba elaborada en Lima, con un sistema de contratos y nombramientos que obligan a los docentes a concentrar su atención en esas evaluaciones y no en el proceso enseñanza-aprendizaje. Las municipalidades que han asumido la administración de la educación no cumplen ningún papel en las políticas educativas, ni son consultadas para establecer las normas administrativas ni las orientaciones pedagógicas. No hacen más que aplicar sumisamente los procedimientos ordenados por el Ministerio de Educación. O sea que el propio gobierno central considera, en la práctica, que los gobiernos municipales carecen de capacidades para definir las orientaciones pedagógicas y administrativas. Lo que se observa es que en las municipalidades "comprometidas" se han designado comisiones conformadas por personas que, incluso, tienen intereses en la educación privada, y que solamente están en la comisión por la elevada remuneración que perciben. Estas comisiones se convertirán, en el futuro, en una especie de entidades al margen de los alcaldes, muchos de los cuales no conocen el problema de la educación ya hasta carecen de educación superior. Se trata de confundir las atribuciones político-administrativas con las competencias profesionales que se requieren para determinadas áreas de los servicios sociales, siendo que la educación constituye uno de los problemas más complejos de las sociedades modernas, cuya discusión requiere un nivel adecuado de preparación y compenetración, desde perspectivas científicas interdisciplinarias. Confundir la educación con el mero control de los maestros no es más que una visión superficial del problema. Que los alcaldes deleguen funciones en personas supuestamente capacitadas para conducir la educación, significa, en la práctica, ponerse al margen del problema, lo que necesariamente va a ocurrir, mucho más si sus recursos financieros son insuficientes. d) La municipalización de la educación es un "paso importante" hacia la descentralización del Estado. Este argumento es "atractivo" en la medida en que la descentralización es concebida como la transferencia de ciertas competencias administrativas: control, elaboración de planillas, reconstrucción o construcción de infraestructura educativa y mobiliario escolar. Pero desde el punto de vista de la necesidad de dotar a la población de una escuela pública moderna y gratuita, ligada a las necesidades reales de educación en todos los espacios territoriales del país, la descentralización de la que hablan los gobernantes no pasa de ser una simple desconcentración de ciertas competencias. Hay que recordar que descentralizar es extender los resultados del desarrollo hacia todos los ámbitos nacionales, un desarrollo integral y no solamente, como lo conciben los neoliberales, pequeñas obras de infraestructura, asistencia a los más pobres con trabajo temporal y comedores populares, sin cambiar sus condiciones de vida. Mientras las municipalidades van asumiendo ciertas atribuciones para la administración de la educación, el gobierno central viene promoviendo una mayor privatización de la educación y reduciendo el presupuesto para la educación pública. La denominada descentralización no pasa de ser un argumento falaz. e) Un nuevo argumento ha surgido en estos tiempos: la educación en Finlandia y en Cuba es de gran nivel porque se ha municipalizado. Este argumento tiene mucha relación con el viaje de ciertos parlamentarios a Finlandia, viaje costeado por la Universidad Alas Peruanas, suyas relaciones con los gobiernos de turno guardan relación con su rápido crecimiento lucrativo. Los parlamentarios involucrados en el viaje fueron a Finlandia a "observar" la supuesta municipalización de la educación para apuntalar la transferencia de las escuelas a las municipalidades del Perú. ¿Cuál es la verdad? En ningún país de Europa la educación está municipalizada, en el sentido que se pretende en el Perú. Ni se evalúa a los maestros tal como se está haciendo en nuestro país. Ni mucho menos el control de los maestros está a cargo de las municipalidades. La educación finlandesa, como la de los demás países de la Europa Nórdica (Noruega, Suecia, Dinamarca), tiene una conducción y dirección estatales y es, principalmente, de escuela pública, con un % de escuela privada insignificante, con maestros adecuadamente remunerados y formados por centros de nivel universitario, con un presupuesto de triplica el asignado por los gobiernos peruanos a nuestra educación, con un desarrollo de la ciencia y tecnología que tiene décadas de esfuerzo, con una concepción de la educación como derecho y no como mercancía. Es una educación que corresponde a un país de capitalismo de alto desarrollo y con una redistribución del ingreso menos desigual. El papel de las municipalidades, en ese contexto, es de apoyo y no de sustitución de la conducción nacional y de las responsabilidades financieras del gobierno central. Para conocer esta realidad no era necesario volar en unas "alas peruanas" de sospechosas plumas. El caso de Cuba es similar, pero no igual. Lo que Fidel Castro está denominando "municipalización de la educación superior" es que en cada Municipio, en su ámbito, debe funcionar un centro de educación superior para universalizar más el derecho a ese nivel educativo, puesto que en Cuba ya se ha concluido, desde los años 80, con la universalización de la educación hasta la básica (Secundaria). Nuevamente se descubre que sin conocer lo que ocurre en la educación mundial se pretende vender la municipalización de la educación como si fuera la panacea para resolver la crisis de nuestra educación. Nadie puede ignorar que la educación cubana se ha desarrollado tanto porque su política educativa es de escuela pública única, conducida por el Estado, con un presupuesto de no menos del 8% del PBI, y con una política educativa y cultural de intensa promoción de la investigación científica y tecnológica, pero bajo condiciones políticas que valoran la cultura nacional y asumen la educación como un derecho colectivo, desde una perspectiva socialista. Sin esas condiciones, no se hubiese desarrollado hasta alcanzar el nivel que hoy tiene. ¿De qué municipalización están hablando hoy los neoliberales? f) Un argumento que escuché en Iquitos, tratando de justificar la euforia municipalizadora de la Alcaldesa del distrito de San Juan, es que si hay experiencias fracasadas en otros países, "en el Perú podemos tener éxito" y "hay que arriesgar". Por supuesto que este argumento viene siendo esgrimido por los integrantes de la Comisión, una de cuyos miembros es, al mismo tiempo, dueña de una escuela privada. Para los autores de este argumento las experiencias históricas no cuentan, no sirven para aprender. Si una experiencia social ha dado resultados positivos, se aprende de ella, incluso de sus errores; pero si hay experiencias tan nefastas como las de Argentina, Chile, Nicaragua, etc., sin ningún hecho positivo que se pueda emular, no nos queda más que rechazarlas. Se arriesga mientras no haya un antecedente que nos dé la pauta a aplicar o rechazar esa experiencia. En el Perú hemos arriesgado tanto en reformas educativas que seguimos pagando las deudas contraídas sin haber obtenido resultados positivos. Para ciertas personas que integran las comisiones de municipalización, "arriesgarse" sólo significa seguir manteniendo su posición de burócratas bien remunerados. Después del fracaso, no se les volverá a ver para exigirles que rindan cuenta de sus actos y sus argumentos. Esto mismo podemos decir de los alcaldes y concejales que alegremente aceptan la municipalización de la educación, sin tener en cuenta los objetivos reales que el neoliberalismo persigue con esa política educativa. ¿Dónde están hoy los "expertos" y las ONG que colaboraron con el fujimorismo para aplicar su fracasada reforma educativa? ¿Se han hecho alguna autocrítica? Al contrario, han venido colaborando con el gobierno de Perú Posible y hoy están haciéndolo con el gobierno aprista. LOS FRACASOS DE LA MUNICPALIZACION EN AMÉRICA LATINA Aunque conocidos son los casos del fracaso de la municipalización de la educación en los países latinoamericanos donde ciertos gobiernos neoliberales la impusieron como parte de sus reformas educativas de privatización, es necesario volver a recordar esas experiencias. Es necesario hacerlo por cuanto hay gobernantes y funcionarios, incluidos parlamentarios que, en lugar de estudiar los casos donde realmente se dio la municipalización y ésta fracasó, se ufanan en buscar "modelos" donde no existen (Finlandia y Cuba, en ese caso). Podrían haber viajado a Chile para que vean cuáles son los restos de las escuelas municipalizadas por Pinochet. También a Argentina para comprobar lo que dejó el gobierno neoliberal de Saúl Menem con su política educativa de privatización y municipalización. El caso chileno es el de mayor relevancia en las experiencias de municipalización de la educación en América Latina bajo la dirección del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es relevante no solamente porque fue el primero en América Latina, sino porque los gobiernos neoliberales que vinieron a partir de fines de los 80 del siglo XX lo consideraron una especie de modelo, como parte de la reforma educativa neoliberal. Pero luego de las evaluaciones del rendimiento escolar se comprobó los resultados negativos en las escuelas municipalizadas, en las directamente privatizadas y subsidiadas. No hubo, pues, un mejoramiento de la calidad educativa. Pero lo más negativo fue observado en 1990, cuando la Concertación Democrática asumió el gobierno luego de la derrota política del candidato de Pinochet: todas las escuelas municipalizadas se encontraban abandonadas, con escasez de alumnos y con una administración calamitosa. El gobierno decidió "recuperar" cinco mil escuelas e invertir en ellas. Toda la reforma educativa neoliberal de Chile fracasó. Lo que algunos llaman "educación de calidad" en Chile es la que conservan, para sus fines, las clases dominantes en sus centros privados, donde forman a sus cuadros técnicos al servicio del gran capital, pero estas escuelas solo cubren un % mínimo de la matrícula, como escuela de una élite que maneja ese país. Por supuesto que hay algunas universidades del Estado que mantienen el nivel que tenían desde mediados del siglo XX, antes de la reforma neoliberal, como ocurre en el Perú con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos que, pese al abandono presupuestal por el gobierno central, todos los años ocupa el primer lugar en las ciencias médicas, a lo que se suma su prestigio en el campo de las ciencias sociales, las ciencias políticas y las ciencias del lenguaje. Lo que ocurrió en Argentina es más calamitoso, porque se trata de un país que tenía, hasta los años 80, el sistema educativo más avanzado de América Latina, con una población escolarizada y de un nivel escolar promedio superior al de los demás países de este subcontinente. La reforma educativa de Saúl Menem, entre 1990 y 2000, procedió, entre otras políticas de Estado, a municipalizar la educación, la salud y hasta el servicio de la policía. Como el presupuesto girado por el gobierno central era insuficiente, como lo es en el Perú, las municipalidades tuvieron que resolver el faltante. Hacia 1997 los gobiernos provinciales se encontraron en falencia económica para pagar las remuneraciones de los servidores públicos, recurriendo a los vales cambiables en los centros de comercio. Menem dejó su país en bancarrota y su sistema educativo en completo caos. ¿Cuánto ha costado su "reforma" y cuánto está costando, en los años que van del siglo XXI, resolver los problemas creados? ¿Y Nicaragua? Desde 1990, cuando la presidenta Violeta Chamorro empezó a imponer las políticas neoliberales, también estableció la municipalización de la educación y obligó a los maestros desintegrar su sindicato nacional y organizase en sindicatos provinciales (municipales). Como siguió siendo sustituida por otros gobernantes neoliberales, la municipalización de la educación continuó hasta hace tres años, en que el nuevo gobierno sandinista se ha propuesto reestructurar el sistema educativo de Nicaragua. ¿Qué ocurrió? No solamente se deterioró más la educación pública escolarizada, sino que se abandonó el seguimiento de la alfabetización, de manera que este flagelo cultural volvió a Nicaragua en menos de quince años. Con el gobierno sandinista actual se ha vuelto a recuperar la alfabetización. ¿Se interesaron las municipalidades en resolver los problemas de la educación? En caso de que se hubieran interesado, ¿tuvieron la capacidad económica y profesional para hacerlo? ¿Qué ha ocurrido en Brasil, Honduras, México y Bolivia, por ejemplo, con la municipalización de la educación y con toda la reforma educativa neoliberal? Los cantos de sirena de los reformadores se han esfumado, pero no se escucha ninguna autocrítica de su parte. ¿Y QUÉ ESTÁ OCURRIENDO CON LA MUNICIPALIZACIÓN "PILOTO" EN EL PERÚ ACTUAL? El 2006 el gobierno aprista anunció su decisión de municipalizar la educación y estableció su Plan Piloto apelando a los argumentos que hemos mencionado líneas arriba. En su discurso de anuncio, el Presidente Alan García afirmó que las municipalidades tienen la capacidad para conducir la educación. La primera evidencia es que la municipalización no ha estado, en ningún momento, en la agenda de los gobiernos locales. Ningún evento de la AMPE lo ha planteado como parte de su programa administrativo de las ciudades y pueblos. Es el gobierno central el que les ha "propuesto" la transferencia de la educación primaria. La mayoría de los gobiernos municipales incluidos en el Plan Piloto han aceptado sin un mayor análisis del significado de tal política educativa. Algunos de ellos, incluso, se han sentido "honrados" por haber sido incluidos en el Plan, como ocurrió en 1992 con los alcaldes de Tacna y Tumbes, cuando Fujimori dio el Decreto de la municipalización educativa. En el momento actual no hay una discusión seria sobre la municipalización educativa. Pero se nota que hay incertidumbre sobre el futuro presupuestal que depara a las municipalidades ante la ausencia de un presupuesto nacional adecuado para las escuelas públicas. Un informe firmado por el Coordinador Regional del Ministerio de Educación, que no se puede citar porque es un documento fotocopiado y sin número de páginas, señala que del 100% del monto gastado hasta octubre del presente año en el proceso de la municipalización educativa en curso, el 70% corresponde a los fondos municipales y sólo el 30% al gobierno central. Esta información es suficiente para saber, con anticipación, que el gobierno central está buscando evadir su responsabilidad económica. El informante eleva loas a los gobiernos municipales involucrados porque están "demostrando" que son capaces de liderar la municipalización de la educación para "mejorar la calidad de la educación". Pero ya sabemos que, conociendo lo que viene ocurriendo, el Alcalde de Surco ha anticipado la devolución de las escuelas al Ministerio de Educación por cuanto éste no ha cumplido con girar el presupuesto programado. De igual manera, en el distrito de Belén, en la provincia de Maynas-Iquitos, Alcalde y concejales han puesto condiciones para asumir la municipalización, entre ellas, el cumplimiento de las obligaciones presupuestales por el gobierno central. En Parcona, Ica, uno de los concejales que asistió a una conferencia convocada por el SUTE distrital en el 2008, declaró, en su intervención que ellos habían aceptado asumir la administración de la educación sin haber discutido previamente esta política educativa, sobre todo porque el Alcalde se había comprometido ante el Ministerio de Educación. Ya han comenzado a manifestarse los problemas presupuestales para el pago de los maestros en algunas municipalidades que están procesando las planillas, respondiendo con el argumento de las "fallas técnicas", que también ha sido el argumento del Ministro de Educación frente a las irregularidades ocurridas durante la evaluación estandarizada del 15 de noviembre 2009. Lo que viene ocurriendo no son sino pequeños indicios de lo que ocurrirá más adelante, en el mediano y largo plazo, con la municipalización de la educación. LOS OBJETIVOS REALES DE LA MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN Los argumentos para la municipalización que levantan los neoliberales esconden los verdaderos objetivos que persiguen con la transferencia de las escuelas a las municipalidades. En primer lugar, la municipalización de la educación busca reducir más el presupuesto del gobierno central para la educación pública, cargando gran parte del gasto a las municipalidades, lo que obligará a éstas a reducir sus gastos en otros rubros. En Argentina, las municipalidades, insolventes para sus gastos ordinarios, debieron de crear impuestos en sus respectivas jurisdicciones para financiar la educación pública, afectado los ingresos familiares. En el momento actual esta situación no se ha presentado aún, pues el gobierno central está cuidando el proceso de transferencias iniciales para no desanimar a los alcaldes y concejales. La reducción del gasto en educación por el gobierno central se aplicará también en el rubro de los salarios magisteriales, cuyo congelamiento ha empezado con el gobierno fujimorista, continuando con el gobierno del ex Presidente Alejandro Toledo y convirtiéndose en norma con la Les 29062, mal llamada Ley de Carrera Pública Magisterial. En segundo lugar, con la municipalización de la educación se promueve la privatización indirecta de la educación, ya que las municipalidades, para cumplir con las distintas acciones que supone la conducción de la educación, realizará convenios con entidades privadas, las que lucrarán con parte del presupuesto dedicado a la educación; adjudicará determinadas escuelas a entidades privadas, como viene ocurriendo con las escuelas "por convenio", con las consecuencias que supone una administración escolar que busca el lucro. En el mediano y largo plazo, las principales responsabilidades de la conducción de la educación por las municipalidades serán asumidas por delegación, por convenio y obligando mayores gastos a los padres de familia. En tercer lugar, la municipalización de la educación busca la extinción paulatina de las relaciones laborales de los trabajadores en la educación (docentes y personal administrativo) con el gobierno central, pero sin que las municipalidades asuman tales responsabilidades laborales, salvo la ejecución de los pagos como ordena el gobierno central. La Ley 29062 es el instrumento ad hoc para la desregulación laboral de los maestros. No hay duda que ante la extinción de las relaciones laborales con el gobierno central, los trabajadores en la educación exigirán sus derechos ante los gobiernos municipales, que es lo que el gobierno persigue para desentenderse de los derechos laborales y profesionales. En cuarto lugar, la municipalización de la educación pretende debilitar las organizaciones sindicales de docentes y administrativos al municipalizar las relaciones laborales. En tal sentido, la municipalización de la educación, como ocurrió en Chile y Nicaragua, persigue la atomización de las organizaciones sindicales nacionales que hoy existen. LAS CONSECUENCIAS DE LA MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN Una primera consecuencia será el mayor abandono de la escuela pública, en dos sentidos: por la reducción del presupuesto nacional y por una gestión pedagógica y administrativa sin orientación coherente. Otra consecuencia que vendrá es la atomización del proceso educativo, la disgregación en la orientación pedagógica, pues cada municipalidad, con sus asesores, hará lo que crea conveniente, al margen de una orientación articulada que dé sentido al proceso educativo. Una tercera consecuencia se refiere al empeoramiento de las condiciones laborales de los docentes, debilitando su espíritu de trabajo y su dedicación exclusiva al trabajo educativo, como ya viene ocurriendo en las últimas cuatro décadas. Todo lo anterior influirá en un mayor ahondamiento de la crisis de la educación peruana, en el mayor deterioro del proceso educativo que estamos viviendo, consecuencia que en nada interesa a los gobernantes, pues ellos tienen, para su familia, sus propias escuelas y universidades, no tanto para formar buenos profesionales al servicio del país, sino para lucrar con el negocio de la educación y las relaciones en las altas esferas del poder. ALGUNAS CONCLUSIONES Y PROPUESTAS Con la fuerza que tiene actualmente la derecha neoliberal en el gobierno y en la economía, más su influencia ideológica y política en la gran mayoría de gobiernos regionales y municipales, la municipalización de la educación puede imponerse en todo el país si el 2011 los neoliberales vuelven a ganar las elecciones generales. Hay, sin embargo, posibilidades para contrarrestar esa hegemonía neoliberal y debilitar la municipalización de la educación si es que se retoma el trabajo de explicación de su verdadero significado, de esclarecimiento a los padres de familia y a las propias autoridades municipales y regionales, pues se observa una falta de iniciativa al respecto, salvo los maestros de base que vienen desarrollando una campaña para evitar que la municipalización de la educación se convierta en otro factor de la crisis de nuestra educación. En el mediano y largo plazo, de imponerse la municipalización de la educación, su fracaso es un hecho indiscutible, no porque simplemente busquemos ese fracaso, sino porque constituye una política neoliberal, por tanto, contraria al desarrollo de una educación pública de contenido integral y al servicio de las mayorías. El neoliberalismo ha demostrado ya su fracaso, pero en el Perú se pretende mantenerlo y hasta consolidarlo. Hay algunas alternativas que debemos desarrollar: a) Estudiar, comprender y explicar el contenido y el significado de la municipalización de la educación, como parte de las políticas neoliberales, para buscar que el pueblo asuma la lucha contra ella y a favor de la escuela pública gratuita y universal. b) Plantear con precisión las responsabilidades de los gobiernos municipales que asumen la municipalización de la educación, advirtiéndoles que en el futuro no rehúyan tales responsabilidades cuando el fracaso se haga evidente. Los maestros debemos de advertir con claridad lo que va a ocurrir para en el futuro no vuelvan a culparnos de la actual crisis de la educación ni del fracaso de la municipalización de la educación. c) Exigir al gobierno central los derechos económicos y sociales del magisterio y de todos los trabajadores en la educación, pero también, eventualmente, a los gobiernos municipales que hayan asumido la municipalización de la educación. d) En articular, los maestros debemos seguir luchando por una nueva educación en el Perú a través de un Proyecto Educativo Nacional sustentado en la escuela pública única, de contenido integral al servicio del pueblo y del desarrollo nacional. Esta lucha debe traducirse en la elaboración, desde el seno del magisterio organizado en su sindicato, de los proyecto educativos regionales, tal como viene haciéndolo el SUTE Regional Loreto y sus bases provinciales. e) En el contexto de las elecciones regionales y municipales del 2010 debemos emplazar a los candidatos frente al proyecto neoliberal de municipalización de la educación: ¡NINGÚN MUNICIPALIZADOR A LOS GOBIERNOS LOCALES! Lima, diciembre del 2009 http://vanguardia-intelectual.blogspot.com
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